Que quede claro que esta interrogante no tiene nada que ver con eso de que «tenemos el mejor sistema bancario del mundo» que, por cierto, tampoco lo creo y no piensen que soy un incrédulo permanente y de todo.
opinion
Paul Krugman escribe "El dolor en España" y no es el único que lo nota
En su artículo, Krugman cuestiona si el euro era una buena idea o no. Para explicar el dolor compara a España con Florida. Tienen en común la burbuja inmobiliaria pero tiene dos diferencias:
- Europa no tiene un gobierno central. España notiene la capacidad de Florida para endosar y tirar de los cheques de la Seguridad Social y del Medicare de Washington. El peso de la recesión recae, por tanto, sobre el presupuesto español, y de ahí el declive de la calificación de la deuda pública.
- El mercado laboral en Europa es rígido, no como en Estados Unidos. La movilidad en España sólo se produce en altos niveles de renta y muy bajos
Concluye su reflexión indicando que la Eurozona no inmuniza a un país contra la crisis. En el caso español (e Italia, Grecia e Irlanda) el euro podría estar empeorando las cosas y termina diciendo que la impopular caída de la libra esterlina puede haber sido una gran idea.
Decía antes que con el mismo título, «The Pain in Spain» hizo un estudio Citigroup que sintetizó Eduardo Segovia en el artículo El mapa de la crisis en Cotizalia, al que me remito porque debe ser que, desde fuera, se nota el dolor en España. En ese trabajo se indicaba que todo el sistema financiero español tiene una exposición parecida al mercado inmobiliario y a los créditos hipotecarios. Por eso, considera que el factor diferencial es su presencia geográfica. Así, determina el perfil de riesgo de cada comunidad autónoma en función de 18 criterios referidos al mercado inmobiliario, al crediticio, a la riqueza, a la inmigración, al mercado laboral y al tejido empresarial de cada región.
Se nota ese dolor en España. Casi un 14% de parados duele.
EL ANALISIS FUNDAMENTAL INDICA DONDE Y EL ANALISIS TECNICO CUANDO (ANALISIS BURSATIL)
Un año de caida neutraliza cinco de subida
En un año se ha perdido la subida de cinco años. Ayer se rebasaron los mínimos a los que había llevado la crisis «.com» de la burbuja de los valores tecnológicos. El Dow Jones de industriales cayó ayer hasta los 7.553 puntos ( 5,55%), el Nasdaq tecnológico cerró en 1.319 puntos cayendo un 4,84%, y el S&P 500 cayó un 6,69%, hasta los 752 puntos.
Si se mira el gráfico de este último, el SP 500, el índice más representativo del mercado, se puede apreciar la mayor crudeza de esta crisis al comparar las velas mensuales de una y otra caída, especialmente en estas dos últimas velas negras. Muestra también el distinto temperamento del oso y del toro como símbolos de la tendencia bajista y alcista respectivamente. Mientras el toro requiere tiempo y esfuerzo para ir subiendo, el oso desgarra en las caídas. Es mucho más rápido y profundo en sus ataques. Se podría decir que cuando el toro pasta a sus anchas, el oso duerme. Y cuando este despierta y domina el terreno, el toro sangra tan rápido que si no muere poco le falta.
El gráfico del SP 500 sugiere muchas cosas, desde una proyección impresionantemente bajista de existir un doble techo, hasta un «pase de frenada» pero que tiene que reaccionar aunque sólo sea por sobreventa. Pronto saldremos de duda. A la vez, contemplar el VIX también es sorprendente. El llamado índice del miedo, da miedo. Ha cerrado por encima de 80.

Son gráficos para la historia porque la están escribiendo y, sin duda, de esta parte de la historia se hablará en el futuro.
Una vez dejado este testimonio gráfico «en directo», me dirijo a mis amigos para hacer un homenaje al stop y a la psicología del trading. (Absténganse desconocidos malhumorados). Ahí va, amigachos, «Always Look on the bright side of life» ¿Sonreís? Yo, también.
¿será suficiente el miedo o aún falta más?
Los bancos, la bola de nieve y el efecto dominó. Análisis de la crisis financiera
Que nadie espere de este post una exposición “ex cátedra” sobre la crisis actual ya que no pasan de ser unas notas en un intento de entender, desde mi esquema y para mis amigos, el planteamiento del problema que lleva a proponer medidas de indudable intervención en la economía a uno de los países que más ha abanderado el liberalismo. Es decir, son unas líneas para andar por “casa” y sólo como acercamiento a saber cual es el problema.
Para poder entenderlo voy a simplificar al máximo, partiendo desde el propio origen del negocio bancario, algo tan elemental como captar depósitos y prestarlos a un precio superior. El negocio bancario se basa en ese margen de intermediación y en la observación, que ya hicieron las pioneras casas de custodia, que los depósitos de la gente aunque los podían retirar cuando quisieran se mantenían mucho tiempo y mientras tanto los podían dejar a otros ganado un diferencial. Los depósitos “a la vista” se podían convertir parcialmente en créditos por los que se cobra un interés superior. Es el ejemplo más claro del apalancamiento financiero (captar recursos a un precio y colocarlos a un precio superior). Es también la clave del efecto multiplicador del dinero.
Un deposito que entrega el Sr.X en un banco por importe de 100 puede ser prestado a otra persona o entidad, digamos que por importe de 90. Estos 90 son utilizados por esta segunda persona para pagar a un tercero, que a su vez lo coloca en una cuenta corriente bancaria (otro depósito) en ese u otro banco, que a su vez, lo presta total o parcialmente a una cuarta persona. Esta cuarta persona utiliza ese dinero para pagar a una quinta persona que lo coloca en un deposito y el banco utiliza ese dinero para prestarlo a una sexta persona..…… Se va multiplicando el dinero cuando en su origen sólo había 100. En política monetaria se controla con el coeficiente de caja con el fin de ajustar ese efecto y controlar la masa monetaria, como es sabido. De la misma forma, para que el nivel de apalancamiento financiero no supere riesgos excesivos se regula el coeficiente de recursos propios en los bancos con el fin de que no se recurra a deuda (a captar depósitos y prestarlos) de forma ilimitada y haya que ampliar capital para el mantenimiento de una relación adecuada.
Pero claro, todo va bien si el ciclo de flujos monetarios no se interrumpe. La cosa se complica si introducimos un impago. Más si son dos…. El coeficiente de caja da un margen de seguridad, el mantenimiento de los depósitos por más tiempo del que formalmente consta da liquidez, el nivel de los recursos propios da otro margen de garantía pero todo se desquicia si el proceso normal empieza a hacer “aguas” sobre este esquema elemental. El riesgo de impago, de liquidez, etc. pueden empezar a afectarse unos a otros.
Si ubicamos este esquema simple de funcionamiento de los bancos en estos años, hay que añadir obligatoriamente el acontecimiento de los préstamos hipotecarios. El auge inmobiliario coincide con una política de reducción de tipos de interés. Deuda barata y fácil de conseguir. Hubo momentos que se ganaba comprando una vivienda sólo con deuda y alquilándola. El coste de la deuda era inferior al alquiler. A este hecho se une que los bancos ven reducir los tipos de interés y, en consecuencia, estrechar el margen de intermediación. Para mantener sus volúmenes de beneficios habían dos caminos: o cobran más comisiones de servicios o incrementan y rotan más sus operaciones. Ha habido modelos de gestión para todos los gustos. El más dañino en este momento fue el que se basó en aumentar el volumen de operaciones dando facilidades y exigiendo garantías insuficientes bajo la confianza de unos horizontes económicos casi idílicos. En Estados Unidos se permitió una regulación y unas prácticas bien conocidas como las subprimes que agrava la situación: préstamos hipotecarios de mayor nivel de riesgo con más altos tipos de interés que se conceden a los que han venido a denominarse ninjas (no income, no job, no assets).
Otra vez hay que señalar lo mismo, todo habría ido bien si los tipos de interés hubiesen seguido bajos, si no cae el crecimiento económico, si no se resiente el empleo, si no se distorsionan los tipos de cambio, si no aumenta la inflación, si ….. Pero si alguno de esos factores “falla” afecta al resto.
La pelota está en otro tejado ahora y, probablemente, extendido a otros países. En este punto hay que introducir otro nuevo elemento muy controvertido que es el de las agencias de calificación de rating con sus AAA, BBB, AA …. y demás combinaciones de letras y signos para calificar la calidad o no de los títulos, las entidades, los países, con su consiguiente efecto sobre la pérdida de confianza en el sistema ante errores monumentales que han tenido. Los errores han sido injustificables pero también lo han tenido difícil en algunos casos ante la sofisticación de las titularizaciones con complicadísimas ponderaciones y repercusiones de riesgo en algunos de los títulos.
Quizás, aun habría que añadir otro elemento propulsor del efecto dado por la internacionalización de los flujos financieros y la globalización., el trader cash que ha incentivado endeudarse en monedas con tipos de interés bajos e invertir en títulos en monedas y rentabilidades mayores.
De forma simple, ese podría ser el planteamiento del problema. La solución, no la sé. Los liberales más radicales prefieren que caiga lo que tenga que caer y construir de nuevo cuando el mercado haya depurado. Los intervencionistas consideran que lo que va a caer es tanto que hay que intentar contenerlo porque viene un castigo inconstruible. Habrá que ver como la administración de los Estados Unidos se mueve en medio de la avalancha. Lo veremos porque está aquí.





