Sobre el resultado empresarial . ¿Como interpretar los resultados? Alcance y limitaciones.

Consideraciones sobre el resultado empresarial
En muchas ocasiones no existe correlación entre los resultados que van presentando las empresas con las cotizaciones. A este respecto, me gustaría contribuir con unas reflexiones sobre el alcance del concepto y otras consideraciones sobre el resultado empresarial. No teman, que no voy a explicar que es, pero si que creo que conviene resaltar que el resultado es un dato histórico. Recoge el pasado. Y además, recoge ese pasado con pesimismo.
Las normas contables y su más que conocida prudencia valorativa, siempre se pone en el peor de los casos. En la mayoría de las situaciones empresariales, los riesgos y las contingencias que pueden afectar sobre el resultado empresarial inmediatamente se contabilizan. Todo aquello que pueda significar una “posible” pérdida futura para la empresa, se recoge en el resultado.
No hay correspondencia en el reconocimiento de pérdidas y beneficios
Por tanto, no hay una correspondencia igual con muchos de los “posibles” beneficios futuros. Es así, porque la normativa contable no deja reflejarlos para evitar descapitalizaciones por repartos de beneficios no realizados. ¿Qué pretendo decir? Que el resultado recoge el peor escenario a priori. Sin embargo, cuando esas “posibles” pérdidas no se realizan se revierten, anulándolas e incrementando el resultado en ese momento.
Todo ello lleva a dos observaciones.
La primera, que pueden haberse producido pérdidas que se detectaron previamente. Estas se reflejaron en los resultados de entonces, y no ahora.
La segunda, que pérdidas que se están dando en los resultados de ahora pueden tener carácter reversible. Es decir, que no llegarán a producirse y se reflejan por la prudencia valorativa. En consecuencia, serán anuladas o revertidas en el futuro, aumentando los resultados del futuro.





