
Una OPA es una oferta pública de adquisición de acciones, se llama así porque corresponde a las siglas de esta operación de bolsa. La OPA se realiza para hacer pública la intención de comprar todo o parte de la sociedad sobre la que se hace la OPA. Por ejemplo, si una persona o grupo financiero quiere adquirir el control de la sociedad X, que cotiza en bolsa, hace pública una oferta a los accionistas actuales de X para comprarles las acciones.
Por lo general, la OPA se realiza en dinero pero cabe ofertar el pago con acciones u otros títulos, parcial o totalmente. En este último caso, la operación se denomina Oferta Pública de Canje y se reconoce por las siglas OPC.
El comportamiento normal es que una OPA conlleve un incremento del valor de las acciones por el plus que significa el querer tomar el control de la sociedad. Esa intención puede ser por múltiples motivos y estrategias empresariales, entre los que puede estar restar competencia o tomar una posición dominante en el mercado o favorecer determinadas actividades o procesos. De cualquier forma, suele llevar implícito un alza en el valor de las acciones de la sociedad que se pretende controlar. De ahí, que muchos analistas aconsejen aceptar la OPA por lo general para aprovechar esa alza en el valor de las acciones ya que una vez realizada, las acciones pueden volver a su estado normal. Sin embargo, en otros casos, un grupo financiero puede aprovechar debilidades del mercado para tener el control de una sociedad.
Es por este motivo por el cual, los reguladores del mercado bursátil protegen a los pequeños accionistas, obligando a que sea pública la oferta de adquisición de acciones. La OPA es obligatorio efectuarla cuando se pretenda tener el control de más del 30% de las acciones con derecho a voto, tal como está regulado en España e, incluso, cuando aún no teniendo ese porcentaje del capital, tenga más de la mitad de los miembros del órgano de administración de la sociedad.
Cualquier OPA debe cumplir unos requisitos de solicitud, publicación y plazos, entre otras condiciones que, suelen iniciarse con la suspensión cautelar por parte del organismo regulador del mercado de la negociación bursátil de los valores afectados por la oferta para evitar sobresaltos y volatilidad extrema mientras el mercado recibe la información de la oferta.
Hay una variante de OPA que es la denominada OPA de exclusión. Esta es una oferta pública de adquisición de acciones que se realiza como paso previo para solicitar excluir las acciones de cotización. La realiza la persona o sociedad dominante y dirige la oferta al resto de los accionistas con el fin de adquirir todas las acciones y que dejen de cotizar en bolsa. Por lo general, en este caso también se suele aconsejar aceptar la OPA de exclusión, salvo que sea por precios irrisorios, ya que tras la OPA de exclusión, las acciones dejan de cotizar, el mercado se estrecha en demasía y puede ser muy difícil su venta posterior. Sólo en el caso de que la sociedad tuviese unos dividendos altos o circunstancias muy particulares de posibles revalorizaciones aconsejarían no acudir a la OPA de exclusión.

