El Ibex 35 se diferencia en muchas ocasiones reaccionando de forma más explosiva que el resto de los índices europeos o americanos que nos sirven de referencia. Tras haber subido de forma impulsiva y con mayor ritmo que la media de otras bolsas europeas hasta llegar a superar los 10.000 puntos, ha estado consolidando la subida con el lateral que se muestra en el gráfico de velas de 30 minutos que aparece a continuación que ha venido apoyándose sobre el nivel ligeramente superior a los 9.600 puntos que estaba siendo su soporte hasta que ha sido traspasado hoy, que ha cerrado claramente por debajo del soporte. Ha sido el único de los índices de referencia equivalente que lo ha hecho. Ni el Dax, ni el Cac 40 o el Ftse 100 han perdido soportes, manteniéndose todos ellos entre los parámetros consolidativos, así como el Esurostoxx 50, que es el más representativo de los índices europeos.
La pérdida del soporte, salvo que lo recupere rápidamente, significa que la caída va a ser más pronunciada y generalmente tiende a buscar el siguiente soporte más abajo. El hecho de haber sido el único en perder el soporte lleva a dos posibles hipótesis. La primera se apoya en el poder predictivo del Ibex 35 y que está adelantando lo que le va a ocurrir al resto, es decir, que los índices europeos en breve perderán igualmente los soportes. La segunda hipótesis se apoya en ese temperamento apasionado del Ibex 35 y en el dato de haber sido el único en perder soportes que podría alimentar el argumento de que haya sido un falso aviso de mayores caídas. La sesión de mañana va a ser determinante para poder decantarse hacia uno u otro lado probablemente, pero de momento, el Ibex 35 se desmarca mirando hacia abajo, ya no en lateral ni hacia arriba.
