
Duro castigo el que está sufriendo el Ibex 35 en general y los bancos particularmente situando al Ibex al borde del abismo. En un mes el índice español ha caido más de 1300 puntos profundizando día tras día hasta llegar a niveles máximos soportables. Como se puede ver en el gráfico, el 3,05% de bajada de hoy ha llevado hasta la línea de soporte descendente que se ha dibujado en el chart. Técnicamente, cruzar con claridad esa línea es muy peligroso. El siguiente nivel de soporte está en los 9.000 puntos.
Por fundamentales todo es muy confuso, menos la falta de confianza que existe sobre España. Buena parte del mercado da por hecho que hay que rescatar a España. Incluso algunas entidades de análisis señalan que en el 2011 tendrá que ser rescatada y con fórmulas de préstamos bilaterales que se suman a opiniones como la de Roubini de la pasada semana. Es confuso porque los resultados de los bancos han sido mejores de lo esperado, con importantes beneficios y con notables dotaciones a provisiones de cobertura de riesgos pero existe un miedo escénico, por lo que se ve, a que algo malo va a ocurrir. Un miedo que probablemente es alentado por la inquietud de autoridades europeas e internacionales que saltan al rescate. Son gestos que el mercado percibe aunque no termina de comprender en un contexto de desconfianza extrema. Si nos han de rescatar, que nos rescaten ya, porque un año más de incertidumbre y desconfianza puede ser catastrófico para las inversiones españolas. Lo que parece claro es que Europa tendrá que superar esas intenciones iniciales de unión económica a tener una unión realmente política (también) y esta crisis puede acelerar ese proceso. Los pasos que se están dando, en mi opinión, es una pérdida de poder de los paises europeos (perifericos) y una toma de poder de Europa como unión de estados. Quizás sea la única solución porque convivir con un euro tan descoordinadamente gestionado parece inviable.