Elinor Ostrom y Oliver Williamson son los Premio Nobel de Economía de este año.
Ostrom, profesora en la Universidad de Indiana, en Bloomington, es la primera mujer en ganar el premio Nobel de Economía. En la entrega del premio se cita «su análisis sobre el gobierno económico, especialmente de los bienes comunes», la manera en que los recursos naturales son gestionados como recursos compartidos. Se ha preocupado por cuestiones relativas al calentamiento global y sugiere que las decisiones de las personas pueden resolver el problema incluso cuando los gobiernos tratan de alcanzar un acuerdo internacional. En sus planteamientos «desafió el conocimiento convencional de que la propiedad común está mal gestionada y que debería ser regulada por autoridades centrales o ser privatizada».
Williamson es profesor en la Universidad de California, en Berkeley, fue premiado por «su análisis de gobierno político, especialmente los límites de la empresa», o en otras palabras, la razón por la que algunas decisiones económicas son tomadas en los mercados y otras dentro de una empresa. «La desventaja de los mercados es que a menudo involucran regateo y desacuerdos», dijeron los jueces. «La desventaja de las compañías es que pueden abusar de la autoridad, que mitiga la controversia. Los mercados competitivos funcionan bastante bien porque los compradores y vendedores pueden recurrir a otros socios de corretaje en caso de desacuerdo. Pero cuando la competencia es limitada, las firmas están mejor posicionadas para resolver los conflictos que los mercados. Una predicción clave de la teoría de Williamson, que también ha sido probada empíricamente, es que como consecuencia que la propensión de los agentes económicos a llevar a cabo sus transacciones dentro de los límites de una empresa aumenta junto con las características de sus activos».
