Mañana el consejo de administración de Repsol tiene que decidir si acepta un principio de acuerdo que los gobiernos de España, Argentina y México han impulsado con el fin de que Argentina indemnice a Repsol por la conocida e injusta expropiación del 51% de YPF que hicieron el año pasado. Distintos intereses parecen presionar por el fin del conflicto y accionistas como La Caixa, Pemex o Sacyr parecen apoyar un preacuerdo que según se está comentando consistiría en la recepción de 5 mil millones de dólares en bonos argentinos garantizados que Repsol podría convertir en efectivo vendiéndolos en el mercado. No ha trascendido el tipo de interés de los bonos. Ello equivaldría a 2,8 euros la acción , de ahí que sólo con enunciarse la posibilidad del acuerdo las acciones de Repsol estén subiendo en torno al 4% y las acciones de Sacyr incluso más.
La reclamación judicial de Repsol es del doble aproximadamente, si bien los argumentos argentinos se basan en cuestiones medioambientales y de falta de reinversión en el país. Por muy discutibles o infudamentados que sean tales argumentos, el preacuerdo está siendo bien visto por el mercado ya que supondría la inmediatez en la disposición de unos fondos y su aplicación para conseguir mayor rentabilidad de los mismos. Por otra parte, si bien es cierto que contablemente Repsol tenía estimada su participación en YPF en alrededor de 7 mil millones de dólares, ello fue descontado por el mercado tras la expropiación y la gran mayoría de los analistas le habían practicado deteriores de prácticamente su totalidad.
También se ha comentado que Argentina ha ofrecido entregar algún activo de Vaca Muerta pero la valoración de los mismos no han convencido a los representantes de Repsol en la negociación, además de ser reacios y desconfiar de mantener inversiones en Argentina.

