¿Qué son las acciones de valor y acciones de crecimiento?
Una clasificación que se utiliza mucho para catalogar las acciones es diferenciarlas en acciones de valor y acciones de crecimiento.

Las acciones de valor (value stocks) se caracterizan por ser acciones con historia y estabilidad que suelen dar con regularidad dividendos. El ejemplo más significativo de este tipo de acciones en el mercado español son las acciones de energía eléctrica que captan financiación en el mercado de capitales de la bolsa para llevar a cabo sus fuertes inversiones, atrayendo aportaciones de los accionistas en ampliaciones de capital con la promesa de estabilidad en reparto de dividendos. Es decir, son acciones que suelen mantener el valor ya que lo que generan como beneficios los reparten entre sus accionistas.

Sin embargo, las acciones de crecimiento (growth stocks) son acciones de empresas que están creciendo y suelen ser de sectores innovadores o en expansión que, en contra con las acciones de valor, reparten muy pocos dividendos o ninguno. Al no distribuir beneficios no disminuye su valor patrimonial y, por tanto, el comportamiento de la acción si la empresa genera beneficios es que debe crecer su valor. De ahí, su denominación. Naturalmente, estas empresas son menos maduras y estables y, en muchas ocasiones, parte del valor que se les otorga está en las perspectivas que existen de generar beneficios en el futuro pero que aún no se han realizado. Las empresas de nuevas tecnologías, biotecnológicas o de investigación y desarrollo de proyectos innovadores son los ejemplos más característicos de este tipo de acciones.