Telefónica es uno de los principales valores del Ibex 35 y, por ello, no es ajeno al movimiento del principal índice bursátil español ya que por ponderación es el segundo valor en importancia. Se le podría atribuir la inercia de las Señales alcistas en bolsa que se describieron hace unos días, sin embargo tiene su particularidad tal como puede verse en el gráfico de largo plazo que aparece a continuación.

El gráfico de precios de Telefónica en el largo plazo muestra por sí solo la trascendencia e importancia del momento, pues su cotización está frente a una resistencia que de ser superada estaría en subida libre, a la que llega de forma canalizada y con figuras de doble suelo dentro del canal. En caso contrario, tiene margen para continuar en esa canalización alcista pero habría un retroceso en su valor, previsiblemente, hacia la línea inferior de la prolongación del canal (verde) que aparece en el gráfico, si no se detiene en los soportes de corto plazo que ha ido marcando.
Se llega a este momento pese a las operaciones corporativas de venta y compra de empresas y cambios de estrategias internacionales, apostando por el mercado brasileño, con una ampliación de capital incluida en la que, inicialmente, no se sabía si era bajo la modalidad de ampliación acelerada o con derecho preferente de suscripción a los accionistas, como finalmente ha sido y en la que está en periodo de negociación. El mercado esperaba que esta ampliación tuviese un efecto dilución en el precio de la acción superior al que ha tenido, máxime por la situación en que se encuentra la cotización. Adicionalmente, las anunciadas compras y ventas de empresas siempre suelen ser recogidas por el mercado con cierto escepticismo y con un descuento que tampoco ha sido significativo. Pese a todos esos inconvenientes, Telefónica no se ha descolgado del comportamiento general de las empresas del Ibex 35 y se encuentra en un momento que requiere toda la atención tal como lo muestra su gráfico de precios.