La cuádruple hora bruja frente a los 12.000 del Ibex
Sobre esa imagen está dibujada la síntesis del gráfico del Ibex 35 cuando se enfrenta a la cuádruple hora bruja del vencimiento de septiembre que va a tener lugar en pocas horas. Lo siniestro de la imagen no es representativo del ánimo de los inversores -especuladores, salvo de los muy bajistas, ya que este ciclo de septiembre ha sido una sinfonía alcista cuya altura pocos podían esperar. Más que siniestra, la imagen quiere representar la emoción de estas horas finales del vencimiento de septiembre pero, sobre todo, la expectación de las posiciones ante el nuevo vencimiento. Lo de la cuádruple hora bruja viene de que se produce el vencimiento de futuros y opciones del mes y del trimestre que, históricamente, es volátil como pocas horas y muy representativa para ver las nuevas posiciones para el nuevo ciclo mensual o trimestral.
Todo apunta que mañana va a ser un día de gran volatilidad y es especialmente importante por el lugar donde se produce: las proximidades de los 12.000 puntos del Ibex. Si se mira el chart del Ibex 35 la zona de los 12000 puntos es una zona “determinante”. Desde el doble techo de los 16.000 puntos de finales de 2007 se cayó hasta los 12.000 puntos en enero de 2008. Posteriormente, hubo una recuperación que llegó a superar los 14.000 puntos en mayo de ese año para volver a caer a la banda entre 11000 y 12000 puntos en la que estuvo de forma lateral en torno al verano del año pasado para después volver a caer hasta los más que famosos mínimos de marzo de este año. Desde ahí no se puede decir que el mercado haya actuado en total simetría a la caída pero el alza ha sido tan fuerte como la caída anterior. La “V” que ha hecho el mercado ha sorprendido a la gran mayoría, especialmente en este último tramo que no ha tenido respiro apenas. Impresionante ha sido la subida y llega la cuádruple hora bruja en un momento dulce para, pienso, que la gran mayoría de los inversores-especuladores, cómplices con el mercado de la rabia por la brusca caída anterior. Una reacción así sólo es explicable haciendo algo de simetría, porque los datos fundamentales de la economía española actual no lo podrían explicar.
Faltan pocas horas, pues, para cerrar un ciclo histórico y enfrentarnos a una zona igualmente impresionante. La zona entre los 11000 y 12000 puntos retuvo al Ibex durante más de tres meses y, de ahí la incertidumbre a la que nos enfrentamos. Un mercado sobrecomprado frente a esa zona debería reposar de forma simétrica a como lo hizo entonces pero de lo razonable a lo real siempre hay un trecho que sólo después se sabe explicar en economía.
Lo cierto es que a quienes nos gusta la bolsa y la vivimos día a día, mañana es un día para vivirlo pase lo que pase, que en teoría debería ser significativo de los movimientos siguientes que nos esperan y, desde luego, el cierre de un ciclo tan espectacular como para dedicarle, excepcionalmente, un brindis de lujo como este:
Domingo, Netrebko y Villazon: La traviata Brindis



