Rumasa, la colmena que no cesa en Nueva Rumasa
La colmena que no cesa, Rumasa, trabaja en su habitat ideal. El grupo de Ruiz Mateos vuelve a estar en las noticias con suma frecuencia por su actividad empresarial día tras día. Guste o no, lo que está claro es que tiene una línea empresarial con estilo propio. Se caracteriza por adquirir empresas con riesgo y reflotarlas confiando en su capacidad de gestión. Desde luego no está exento de polémica ese estilo como tampoco las interpretaciones que se han realizado sobre sus distintos estados. Menos discutible es que son noticia cuando, en circunstancias normales habrían desaparecido del mapa. Ellos no sólo no han desaparecido sino que siguen alimentando su colmena.
Nueva Rumasa ha sido objeto de un comunicado de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El motivo del comunicado ha sido aclarar que la emisión de pagarés corporativos de Nueva Rumasa no es una oferta pública, de acuerdo con la legialación vigente y, por tanto, tales pagarés no van a ser negociados en un mercado secundario oficial y, en consecuencia no está sujetos a la obligación de registro de folleto informativo ni al correspondiente control de la información sobre el grupo y los pagarés ofrecidos. Tras dicha aclaración, deja el tema absolutamente claro y exento de duda cuando manifiesta que la suscripción de dichos pagarés se realiza directamente con el propio emisor, sin haber recurrido a los servicios de ninguna entidad financiera.
El día 19 de este mes Hotasa Hoteles, división hotelera del grupo Nueva Rumasa, anunció la adquisición de dos establecimientos de tres estrellas el Hotel Clumba Mar y el Hotel Sarah, ubicados al Norte de la isla de Mallorca, informó hoy la cadena hotelera.
En este mismo mes de mayo Kraft Foods ha alcanzado un acuerdo con Nueva Rumasa para la venta de su planta de Mahón. Nueva Rumasa adquiere, a través de Carcesa, la planta ubicada en Mahón y las marcas de queso fundido Tranchettes, Santé y Quesilettes. Kraft mantendrá la producción de El Caserío en la planta de Mahón hasta el final de 2009, y suscribirá un contrato de co-manufactura de una parte del volumen durante tres años. Paralelamente, se establecerá un contrato transitorio de prestación de servicios, de manera que Kraft realizará de forma temporal algunas funciones de apoyo para facilitar una transición ordenada del negocio.
Es decir, la actividad no cesa sino que se intensifica porque quizás sea el momento de comprar empresas en crisis para sanearlas y reflotarlas.



