El efecto Tom Sawyer y la reaccion de la bolsa ante los resultados
La reacción de la bolsa ante la publicación de resultados de las empresas es en muchas ocasiones sorprendente. Buenos resultados, en ocasiones, dan lugar a una reacción a la baja en bolsa y a la inversa porque lo esperado era diferente. La reacción del ser humano ante un dato, como son los resultados, está en función de la información suministrada previamente. Ese comportamiento se conoce como “efecto Tom Sawyer”
Para demostrar y explicar la reacción ante determinados datos hay un conocido trabajo de Dan Ariely, George Loewenstein, y Drazen Prelec que es el Working Paper 05-10 de Federal Reserve Bank of Boston y que lleva por título “Tom Sawyer and the Construction of Value“.
En este trabajo realizan un experimento en el cual un profesor indica a sus alumnos que va a leer un poema durante 15 minutos y divide a la clase en dos grupos, sin contacto entre ellos, indicando a un grupo que tienen que pagar para escucharlo y al otro grupo, lo contrario, que van que cobrar por escucharlo. Sólo un 3% de llos alumnos del primer grupo está dispuesto a pagar (2$) por escucharlo mientras que el 59% del segundo grupo están dispuestos a cobrar (2$). Esto es, cada grupo responde en unas proporciones lógicas dadas las condiciones de partida.
Conocida esa información, introduce el “dato” que “la lectura del poema va a ser gratis”: no van a tener que pagar para escucharlo pero tampoco van a cobrar por ello. A partir de ese dato pregunta quienes conociendo esa nueva condición está dispuesto a escucharle. Los resultados, en principio, deberían ser equivalentes en uno y otro grupo pero no ocurre así: Del primer grupo, el que tendría que pagar inicialmente, aumenta al 35% los que desean escucharle mientras que del segundo grupo, los que inicialmente cobraban, cae el porcentaje al 8%.
La conclusión es contundente. La valoración que hacemos de una misma información varía en función de las expectativas que se tenían previamente. Nuestras reacciones son distintas según lo que esperábamos. Lo que ya no es tan facil de constatar es hasta que punto se hace uso del efecto Tom Sawyer en el mercado.














