Roosevelt y Obama unidos en los inicios presidencialistas
Tal día como hoy, el 4 de marzo pero de 1933 Roosevelt asumió la presidencia de Estados Unidos. Ganó las elecciones en 1932 en la gran depresión. Obama también gana las elecciones en un periodo de crisis y asumió la presidencia el 20 de enero de este año. Es tentador hacer paralelismos.
Los inicios les unen en una situación crítica. Mirando el Dow Jones de Industriales, lo que llevamos de año es el peor comportamiento observado en los inicios de año desde 1900. También es el peor inicio de un mandato presidencial. Ya advertimos que Obama y el Renacimiento lo tienen difícil. También empezó complicado para Roosvelt aunque ciertamente se notaron sus efectos muy rápidamente, cosa que no está ocurriendo en la actualidad.
- Autorización a la Reserva Federal para que concediera créditos por un volumen superior al de esos momentos. El incremento de la cantidad de dinero reduce los tipos de interés, facilita el pago de las deudas y reactiva el consumo.
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Abandono del patrón oro para favorecer la exportación. Se acaba con la convertibilidad de los dólares en oro para los ciudadanos americanos: sólo los gobiernos y bancos mundiales podrán cambiar los billetes por oro. Se prohibe a los americanos poseer oro, y el Congreso otorga al poder federal autoridad para fijar el precio del oro y confiscar las existencias de ese metal en poder de los ciudadanos. El dólar fue devaluado un 40%, y Roosevelt sabotea la Conferencia Económica de Londres de 1933, que tenía por objetivo acabar con los aranceles y restaurar el patrón oro. Sin embargo, al año siguiente, 1934, los Estados Unidos readoptan el patrón oro: a 35 dólares por onza en lugar de a 20.
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Se emite papel moneda (3.000 millones de dólares), con sus consiguientes devaluaciones monetarias. El primer año del New Deal supuso un gasto de 10.000 millones, en tanto que los ingresos del gobierno fueron de 3.000 millones. Para cubrir el enorme déficit, el incremento de los impuestos resultó insuficiente. Entre 1933 y 1936 los gastos del gobierno se incrementaron más de un 83%.
En el cuadro anterior se puede observar la variación en el DJIA que se produjo tras el nombramiento de cada uno de los presidentes en estos primeros 41 días de mandato y, así mismo, al concluir la presidencia. Sólo hay una incógnita, como es lógico, que es cómo acabará el mandato de Obama. Desde aquí, sólo desearle suerte.
















