La Crisis de la Economía Española (FEDEA)

La Crisis de la Economía Española. Lecciones y Propuestas” es un conjunto de artículos que paso a relacionar y resumir, coordinados por FEDEA, Fundación de Estudios de Economía Aplicada. En muchos casos son reflexiones sobre la crisis y en algunas ocasiones se realizan propuestas sobre algunas de las políticas a implementar. El libro completo se puede decargar de la siguiente dirección:
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En España y los desequilibrios globales, Javier Andrés (Universidad de Valencia) indica que España ha disfrutado de un elevado crecimiento que en buena medida ha venido favorecido por la disponibilidad de fondos exteriores a tipos de interés relativamente bajos. Aunque las condiciones de los mercados deben mejorar en los próximos trimestres no es previsible que volvamos a una situación financiera tan desahogada como la que conocimos durante la ‘gran moderación’. La reforma de nuestro modelo productivo no puede dilatarse más. En términos macroeconómicos esto significa reequilibrar el balance entre ahorro e inversión domestica, junto a una recomposición de esta última para reducir el peso de la construcción. Estos ajustes pueden lograrse a costa de una recesión profunda y duradera, si no se activan de manera inmediata medidas que reduzcan el déficit de competitividad de nuestra economía en comparación, en particular con relación a los principales países europeos, o con una recuperación más rápida y equilibrada, si se acometen sin dilación las políticas adecuadas que orienten los esfuerzos de todos a favor de un aumento de la productividad.
En “La crisis mundial y nuestra crisis“, Michele Boldrin (Washington University in St. Louis) concluye de la siguiente forma: “….. si uno de los grandes bancos se hunde, significa que nos han estado contando cuentos y que alguien debe ser castigado por ello… y este castigo debería comenzar con las personas que han gestionado el banco. A fin de cuentas, como nuestro sistema de pagos no puede permitirse la caída de uno de los grandes bancos españoles, el Estado tendría que nacionalizarlo en cualquier caso. Por lo tanto, si el Gobierno se ve forzado a intervenir, debe ser para imponer el control y gestión pública de aquellos grandes bancos a los que no se puede dejar quebrar (al contrario de lo que erróneamente están haciendo los americanos). Esto evitaría que el “shock” se extendiera por el resto del sistema y provocara un repentino “cierre” de toda la línea de préstamos. El error de los Estados Unidos es cargar las perdidas de los bancos a las cuentas públicas, dejando su gestión y la propiedad a los directivos que se han llenado los bolsillos con dividendos astronómicos durante toda la década pasada. Este error no se debe cometer en España. Dentro de cinco años, seguro que habrá numerosas oportunidades de privatizar de nuevo a ese supuesto banco fallido, vendiéndolo a quien tenga el dinero para adquirirlo. ¿Ingenuo? Posiblemente. Incluso así es mi punto clave número cinco. Finalmente, ¿qué se puede hacer con todos los trabajadores desempleados cuyo número está creciendo rápidamente? Como ya he indicado, una reforma del seguro de desempleo debería ser el primer punto de la agenda, mientras que el segundo debería ser una rebaja impositiva para las rentas del trabajo por diferentes vías. Me gustaría repetirlo de nuevo: este es el paquete económico que el Gobierno de España puede – y debe – introducir ya. El hecho de que no se haya tomado aun ningún tipo de medida fiscal drástica como las apuntadas aquí es un grave error de política económica. Este es el sexto y último punto clave de mi recomendación política. ¿Alcanzará el déficit publico niveles del 7-8% del PIB durante un par de años como consecuencia de estas medidas? Seguramente si. Pero, entonces, ¿Para que tener una ratio de deuda publica con respecto PIB por debajo del 40% si no es para permitir que ésta suba hasta el 55% en circunstancias como las actuales? Esta es una cuestión seria: ¿qué sentido tiene, estimado señor Solbes, ahorrar tanto en los tiempos de bonanza si no es para gastarlo en los tiempos de adversidad? Estos impuestos se deberían haber rebajado hace dos años pero usted no los rebajó. Nunca es demasiado tarde o, al menos, es lo que esperamos todos.”
La Crisis Financiera Actual: ¿Qué Debemos Aprender de las Grandes Depresiones
del Siglo XX? escrito por Gonzalo Fernández de Córdoba (Universidad de Salamanca) y Timothy J. Kehoe5 (University of Minnesota y Federal Reserve Bank of Minneapolis), se indica que el estudio de los países que han padecido episodios de gran depresión a lo largo del siglo XX, nos enseña una lección muy importante: las intervenciones masivas en la economía que tienen la finalidad de mantener el empleo y la inversión pueden distorsionar los incentivos hasta el punto de llevar a la economía a una gran depresión. Aquellos que tratan de justificar el tipo de políticas keynesianas implementadas por el Gobierno mexicano en los años 80, y por el Gobierno japonés en los 90, suelen recurrir a la famosa frase de Keynes recogida en su Breve Tratado sobre la Reforma Monetaria, que dice: “El largo plazo es una mala guía para los asuntos de hoy. En el largo plazo todos estaremos muertos”. El estudio de las grandes depresiones del pasado puede revertir el sentido de la frase: “Si no tenemos en cuenta las consecuencias de la política del Gobierno sobre la productividad, en el largo plazo podríamos caer todos en una gran depresión”.
Crisis e incentivos en las instituciones financieras es la parte escrita por Antonio Cabrales y Marco Celentani (ambos del Dpto. de Economía, Universidad Carlos III) que llegan al siguiente resúmen: “La reciente crisis financiera obliga a todos los operadores financieros a aprender de los errores pasados para no tropezar con la misma piedra. En muchos casos no parece necesario inventar nuevos instrumentos de control o modelos de negocio, sino tan sólo aprender de las actuaciones de los operadores que han demostrado mayor prudencia. Es por esta razón que cambios regulatorios relativamente menores pueden mitigar las repercusiones sistémicas de muchos de los problemas de incentivos creados por las innovaciones financieras de las últimas décadas sin perder todos los beneficios que las mismas generan.”
En Aprendamos de la crisis y trabajemos por su superación de José Manuel Campa (IESE Business School) termina así: La historia nos ha demostrado una y otra vez que la reestructuración que se avecina no será pequeña. El Fondo Monetario Internacional ha estudiado más de ciento veinte crisis bancarias que se han producido en los últimos 35 años. Su
conclusión es ilustrativa. De media más del 30% de los bancos existentes con anterioridad a la crisis terminan desapareciendo de una u otra forma. En la crisis americana de los ochenta desaparecieron unos mil bancos; en la asiática de los noventa similar fortuna tuvieron más del 40% de los bancos de Indonesia y Corea del Sur; en Rusia el 30% de los bancos también cerraron después de su crisis de 1998. La historia también nos dice que generalmente son bancos pequeños y regionales los más afectados. ¿Cómo lo harán? La experiencia nos dice que existen tres posibilidades. En primer lugar, las entidades más débiles, especialmente los pequeños, serán absorbidos por otros bancos más grandes. La segunda es esencialmente la misma. La compra de una entidad por otra, pero a través de una intervención inicial por el Banco de España en los bancos afectados. El Banco de España saneará sus balances y procederá a una venta posterior de estos bancos a inversores privados. Esto ya ha empezado a ocurrir en el Reino Unido de forma más obvia. La tercera es que se produzca una inyección de capital por fuentes públicas o privadas en las entidades descapitalizadas sin necesidad de que desaparezcan. Tanto esta opción como la anterior requieren de dinero público. Para garantizar el uso eficaz del dinero público, ambas requieren que se hagan con coste directo para accionistas, gestores, y prestamistas mayoristas. Si estos actores no han hecho bien su trabajo, deben ser responsables.
Javier Díaz-Giménez (IESE Business School y CAERP) escribe Banca, Seguridad de los Depósitos y Confianza. Empieza diciendo que de un plumazo, la frase “Toda la Banca está quebrada” ha dejado de ser una frase pensada para llamar la atención en las sesiones de Macroeconomía Monetaria a convertirse, casi, en un titular de periódico serio. Expone distintas soluciones desde la Banca Estrecha a diferentes Soluciones Intermedias
El tema de La burbuja inmobiliaria: causas y responsables está a cargo de Manuel Arellano y Samuel Bentolila (ambos de CEMFI) que responden a las cuestiones de ¿Ha habido una burbuja especulativa? ¿Se sabía que había una burbuja? ¿Eran los responsables políticos conscientes de la burbuja? ¿Podría haberse hecho algo para evitar la burbuja? ¿Por qué no se intentó atajar la burbuja? A este respecto responden de la siguiente forma: En primer lugar, porque la construcción es un sector intensivo en mano de obra, lo que es importante en un país con una tasa de paro estructuralmente alta. En segundo lugar, porque un aumento del valor de la vivienda favorece al votante mediano, que es propietario de su vivienda. Y en tercer lugar, porque el sector inmobiliario genera cuantiosos ingresos fiscales para el sector público, a los niveles nacional, autonómico y municipal. ……. Y tras hacer responsables a los dos gobiernos (PP y PSOE) … concluyen: En definitiva, ambos gobiernos han fallado en un asunto crucial: preservar a los ciudadanos de desmanes económicos que se lleven por delante sus ahorros, su empleo y su prosperidad. Es un fracaso del que se debe aprender para el futuro y por el que procede pedir responsabilidades.
En Los orígenes inmobiliarios de la crisis económica actual de José García Montalvo (Universitat Pompeu Fabra) surge la siguiente pregunta: ¿Qué habría sido necesario para evitar la situación actual? Simplemente que los incentivos de los participantes en los
mercados fueran los correctos y estuvieran alineados con el interés general. En segundo lugar hay que anclar las hipotecas a un precio fácilmente comprobable y que genere un coste a la sobrevaloración interesada. En tercer lugar, y recogiendo una propuesta de Vicente Salas, se debe evitar el uso de incentivos de alto poder cuando hay un conflicto entre gestores y acreedores. En cuarto lugar hay que acabar con las desgravaciones a la vivienda. Finalmente, y teniendo en cuenta que solo el stock de viviendas nuevas sin vender alcanza los 1,3 millones de unidades, parece poco razonable seguir adelante con la idea de construir 150.000 viviendas de protección oficial cada año en los próximos 10 años como pretende el gobierno.
Crisis y desigualdad de Josep Pijoan-Mas (CEMFI y CEPR), señala que en términos de equidad, parece un error que el gobierno ayude a los hogares con problemas de pago de su
hipoteca mientras haya hogares de menor renta y menor riqueza con problemas de pago del alquiler. Ninguna política dirigida a disminuir la desigualdad originada por la recesión puede subvencionar a los propietarios de vivienda frente a los no propietarios porque eso aumentaría aún más la desigualdad. Si acaso, el gobierno debería ir eliminado las subvenciones a la compra de vivienda. Dichas subvenciones son regresivas y posiblemente generen pérdidas de productividad agregada.
Sobre crisis, retrasos y reforma laboral. Dos pasitos para adelante, uno para atrás: un, dos, tres. cuyos autores Florentino Felgueroso (Universidad de Oviedo) y Sergi Jiménez (Universitat Pompeu Fabra) parten de la base de que el impacto de esta crisis sitúa a la economía española en una nueva encrucijada que demanda reformas estructurales. Una de las más aludidas es la reforma laboral y, en consecuencia, dirigen el objetivo del artículo en discutir sobre la necesidad de esta reforma, su contenido y su factibilidad. Tras recorrer el análisis son pesimistas, ya que consideran que se tardará mucho más en implementar estas reformas que en ver sus efectos, con la sospecha que habrá una gran resistencia por parte de los agentes sociales. Y concluyen: …. En definitiva, dadas las reglas del juego, todos los agentes que deben actuar para que se implementen las reformas sólo obtendrían pérdidas en el corto plazo y éste constituye el mayor freno para el cambio.
Sara de la Rica (Universidad del País Vasco) escribe De la Crisis Inmobiliaria y Financiera hacia la Recesión en el Mercado Laboral, en donde parte de la siguiente preocupación: “La actual crisis financiera mundial originada en las “hipotecas basura” es sin duda alguna de dimensiones históricas. Sin embargo, si bien una crisis financiera es en sí misma ya una situación ciertamente delicada, lo más preocupante de la misma es su propagación a la economía real.” Tras observar resultados del observatorio laboral, propone dos medidas que se deben acometerse para paliar la destrucción de empleos a la que estamos asistiendo.
(i) Aumentar el Gasto Público
(ii) Reformar el Mercado Laboral
Inmigración y crisis: aciertos, desaciertos y políticas complementarias a cargo de Florentino Felgueroso (Universidad de Oviedo) y Pablo Vázquez (Universidad Complutense) que hacen una defensa del tema de la inmigración diciendo: “Los inmigrantes han tenido y deben tener –también para nuestro mercado de trabajo- mucho más de solución que de
problema.”
La educación en la encrucijada por Juan J. Dolado (Dpto. de Economía, Universidad Carlos III) inicia su artículo diciendo que “Si España realmente desea alcanzar un nuevo modelo productivo al final de la profunda recesión actual, resultan necesarias inversiones adicionales pero, sobre todo, mejoras en la eficiencia de sus sistemas educativos que aseguren un crecimiento sostenido y una mayor cohesión social basada en la igualdad de oportunidades, un logro que todavía esta lejos de alcanzarse. ” …. “La educación es el motor de bienestar y está en una encrucijada. El mundo es indiferente a la tradición y la reputación pasada. Solo escogerán el camino del éxito aquellos países que, ignorando las quejas de aquellos que se resisten a perder
sus privilegios, estén dispuestos a implementar cambios sustanciales.”
Inés Macho (Universitat Autónoma de Barcelona) trata Sobre la situación de la I+D y la Ciencia en España haciendo el siguiente razonamiento: “La crisis está obligando a inyectar dinero en la economía, y estos gastos deberán ser cubiertos por las generaciones futuras de trabajadores. Sería pues justo que aprovechemos la ocasión para invertir parte importante de estos fondos en áreas que también repercutan en su bienestar. Sin olvidar (e incluso aprovechando) los desafíos asociados al medio ambiente, la sanidad y la energía, se deben poner los medios para construir una estructura productiva emprendedora, que cree riqueza y garantice la competitividad a largo plazo. Ello sólo es posible apoyando la I+D+i con recursos y con programas orientados a la excelencia, al apoyo de nuevas empresas en sectores de alta tecnología y al diseño de estructuras puente entre ciencia básica e industria. De este modo, los contribuyentes futuros podrán asumir con un menor esfuerzo los gastos que decidimos hoy.”
Causas y consecuencias de los déficits de la ley de dependencia en el contexto general de la crisis del estado de bienestar de Guillem López Casasnovas (Universitat Pompeu Fabra) señala que “La crisis económica actual ha puesto de relieve que la Ley de Dependencia española en su formulación actual adolece de diversos problemas cuyo análisis supera estrictamente su contenido dispositivo para enraizarse en cuestiones de mayor calado.”
Política de infraestructuras y transportes: mayor racionalidad y más sector privado de Gustavo Nombela (Universidad Complutense de Madrid) llega en su artículo a la siguiente conclusión: ” La respuesta que en el ámbito del transporte y de las infraestructuras está dando el Gobierno a la coyuntura económica actual es una apuesta por más recursos para la infraestructura, y muy pocas iniciativas para fomentar un mayor grado de eficiencia productiva en los servicios de transporte. En la movilidad de viajeros a nivel urbano y metropolitano tenemos un uso excesivo del coche, ciudades congestionadas y necesidad de más inversiones en transporte público. En el transporte de viajeros a media y larga distancia estamos apostando en exceso por la tecnología más cara (alta velocidad), y a la vez realizando cuantiosas inversiones en aeropuertos. En el transporte de mercancías, nuestro sistema se apoya casi completamente en la carretera –con una estructura de mercado altamente fragmentada y muy pocas empresas de tamaño mediøgrande que permitan una gestión profesionalizada y eficiente de las flotas- y tenemos un ferrocarril que no aporta nuevas soluciones y servicios a los usuarios, así como también unos puertos donde no hay espacio para nuevos servicios eficientes para transporte de media distancia (por ejemplo, para exportar a la UE). Las denominadas “autopistas del mar”, o corredores para un transporte marítimo rápido de mercancías, no son más que grandes anuncios y buenas intenciones que no se traducen en una realidad para las empresas exportadoras/importadoras. Confiamos en que la crisis económica tenga algunos efectos positivos en el sector del transporte, como pueden ser una mejor selección de los proyectos de infraestructura, una mayor presencia del sector privado en la financiación y gestión de estos activos, y una efectiva competencia en la prestación de los servicios en muchos modos de transporte. Otros efectos indirectos, como puede ser un uso más racional del automóvil que mejore la calidad del aire de nuestras ciudades y reduzca los impactos globales sobre el cambio climático, también habrá que ponerlos en el lado positivo del balance, si es que finalmente se logran.”
Cambio Climático y Crisis Económica de Xavier Labandeira Villot (Universidade de Vigo) señala que “La crisis económica, como ya adelantamos, abre además nuevas y desconocidas oportunidades para las estrategias públicas frente al cambio climático que complementan a los cambios avanzados en las políticas regulatorias habituales. Los ingentes recursos económicos que se deben movilizar en la transición y puesta en marcha de un sistema energético sostenible (ambiental, económica y socialmente) y en la reducción de nuestras vulnerabilidades frente al cambio climático permiten aventurar su gran papel dentro de las políticas públicas contracíclicas (conformando lo que empieza a denominarse un Green New Deal).”
La Justicia y la Crisis por Nuno Garoupa (U. Illinois College of Law & IMDEA Ciencias Sociales), Fernando Gómez Pomar (U. Pompeu Fabra) y Maria Isabel Sáez Lacave (U. Autónoma de Madrid), señalan que “….el nuevo marco jurídico del derecho de la competencia se estrena en mal momento. Los dictados del libre mercado han perdido autoridad frente a los temidos efectos de la liquidación de empresas y la pérdida de puestos de trabajo. Para lo Estados Europeos, las concentraciones o los monopolios son males menores comparados con el desmantelamiento de empresas y el recrudecimiento de la conflictividad social. Para salvar la economía, el mantra de hoy se traduce en consumir importantes recursos sociales y forzar amplias intervenciones públicas.”
Cambios en la imposición frente a la actual crisis por Juan Carlos Conesa (Universitat Autónoma de Barcelona). ” La propuesta de una política fiscal expansiva frente a la crisis tiene amplia base teórica. Sin embargo, no todas las medidas son equivalentes. Medidas dirigidas a inyectar liquidez a los hogares que sufren restricciones de crédito son a la vez equitativas y eficientes en cuanto a su mayor potencial de impacto sobre el gasto final de los hogares. Las inyecciones automáticas (caída del Euribor, seguro de desempleo, etc) tienen además la virtud de no modificar las expectativas de los hogares que pudieran generar efectos perversos en el futuro. Si se considerara que dichos mecanismos automáticos no son suficientes, es probable que una ampliación de los mínimos exentos en el gravamen de las rentas del trabajo
fuera una medida efectiva de inyección adicional de liquidez a los hogares más vulnerables, si bien sufre de un retraso en su implementación que incita a la cautela. Por último, una reestructuración permanente de la imposición de las rentas del capital, gravando más la distribución de beneficios frente a la renta de las empresas sin necesariamente disminuir el gravamen final efectivo, podría aportar beneficios adicionales por su impulso a la inversión presente y a la productividad futura.”
Una Propuesta de Política Fiscal ante la Crisis escrito por Jesús Fernández-Villaverde (University of Pennsylvania) y Juan F. Rubio Ramírez (Duke University), indican lo siguiente: “Nuestra propuesta consiste en reducir los impuestos sobre las rentas del trabajo en un 2% del tipo medio, incrementar el IVA un 1% del tipo medio y subir de manera importante los impuestos especiales. Nuestros cálculos, ….., indican que este paquete tendría un efecto expansivo de un 2% del PIB con respecto al escenario de mantener el status quo fiscal con un coste en términos de déficit público de aproximadamente algo menos del 0.2% del PIB.”
Ante la crisis ecónomica, apostar por la competencia por Aleix Calveras (Universitat de les Illes Balears) y Juanjo Ganuza (Universitat Pompeu Fabra). ” …. la política de la competencia no aporta soluciones a corto plazo, no nos ayudará a inyectar liquidez inmediata en los mercados financieros o a estimular la demanda o luchar contra el desempleo. Sin embargo, no debemos olvidar que la apuesta por la competencia es la fuente de nuestra prosperidad futura y algunas políticas coyunturales que se proponen para frenar la crisis pueden ponerla en peligro.” …. “la política de la competencia no debería sacrificarse en aras de unas hipotéticas ganancias a corto plazo que pueden ser muy costosas en el largo plazo. Y caer en las tentaciones proteccionistas solamente conllevaría entrar en una espiral de respuestas con el resto del mundo que no ayudaría en nada a la remontada económica.”
Relación de los artículos con links de descarga:
[0]
Introducción
Antonio Cabrales, Juan José Dolado, Florentino Folgueroso y Pablo Vázquez
[1]
España y los desequilibrios globales
Javier Andrés Descargar Artículo
[2]
La crisis mundial y nuestra crisis
Michele Boldrín Descargar Artículo
[3]
La Crisis Financiera Actual: ¿Qué Debemos Aprender de las Grandes Depresiones del Siglo XX?
Gonzalo Fernández de Córdoba y Tim Kehoe Descargar Artículo
[4]
Crisis e incentivos en las instituciones financieras
Marco Celentani y Antonio Cabrales Descargar Artículo
[5]
Aprendamos de la crisis y trabajemos por su superación
José Manuel Campa Descargar Artículo
[6]
Banca, Seguridad de los Depósitos y Confianza
Javier Díaz Jiménez Descargar Artículo
[7]
La burbuja inmobiliaria: causas y responsables
Manuel Arellano y Samuel Bentolila Descargar Artículo
[8]
Los orígenes inmobiliarios de la crisis económica actual
José García Montalvo Descargar Artículo
[9]
Crisis y desigualdad
Josep Pijoan-Mas Descargar Artículo
[10]
Sobre crisis, retrasos y reforma laboral. Dos pasitos para adelante, uno para atrás: un, dos, tres
Florentino Felgueroso y Sergi Jimenez Descargar Artículo
[11]
De la Crisis Inmobiliaria y Financiera hacia la Recesión en el Mercado Laboral – Dónde estamos y hacia dónde debiéramos ir
Sara de la Rica Descargar Artículo
[12]
Inmigración y crisis: aciertos, desaciertos y políticas complementarias
Florentino Felgueroso y Pablo Vázquez Descargar Artículo
[13]
La educación en la encrucijada
Juan José Dolado Descargar Artículo
[14]
Sobre la situación de la I+D y la Ciencia en España
Inés Macho Descargar Artículo
[15]
Causas y consecuencias de los déficits de la ley de dependencia en el contexto general de la crisis del estado de bienestar
Guillem López Casasnovas Descargar Artículo
[16]
Política de infraestructuras y transportes: mayor racionalidad y más sector privado
Gustavo Nombela Descargar Artículo
[17]
Cambio Climático y Crisis Económica
Xavier Labandeira Descargar Artículo
[18]
La Justicia y La Crisis
Nuno Garoupa, Fernando Gómez Pomar y Maria Isabel Sáez Lacave Descargar Artículo
[19]
Cambios en la imposición frente a la actual crisis
Juan Carlos Conesa Universitat Autonoma de Barcelona Descargar Artículo
[20]
Una Propuesta de Política Fiscal ante la Crisis
Jesús Fernández-Villaverde y Juan Rubio-Ramírez Descargar Artículo
[21]
Ante la crisis ecónomica, apostar por la competencia
Aleix Calveras y Juanjo Ganuza Descargar Artículo
Por otra parte, si está interesado en la oferta inmobiliaria puede consultarla, recomendando especialmente la lista y enlaces de inmobiliarias de bancos e inmobiliarias de cajas de ahorro.


