¡Que verde era mi valle!
Con esa imagen, rápidamente sabrán a que “valle” me refiero. Era verde hasta que el oso salió de su letargo. Con cierta nostalgia lo digo, aún estando convencido que en bolsa no valen sentimientos. Es el método el que tiene que imperar por encima del oso o el toro, e incluso, del cóndor.
Ese título de ¡Que verde era mi valle! viene a simbolizar una época en que todos acertaban. Se supiese o no sobre bolsa, se tuviese intuición o no. La gente ganaba dinero porque, salvo remotísimas excepciones, invirtieses en lo que invirtieses: ganabas; especulases en lo que especulases, en cuestión de tiempo: ganabas. Era una tendencia alcista interrumpida con algunas correcciones pero “digeribles” para esa estrategia. Hoy en día no es así, como ha quedado claro ese valle ya ha desaparecido. Eso de que comprar y mantener las acciones hasta el momento oportuno es una estrategia ganadora en el largo plazo se ha demostrado que no es así porque el largo plazo se alarga tanto que se hace inalcanzable ganar en algunos casos. Esta época está enseñando mucho. En mi opinión ha puesto de manifiesto que hay que tener un método de especulación o inversión. Que hay que seguir disciplinadamente ese método o, si no, estás perdido.
Ahora, muchos estamos esperando que se alcance el final de la quinta onda de caída pero, sinceramente, creo que eso debe ser más por constatación de algunas técnicas que por espera en sí misma. Quiero decir que en un mercado como en el que vivimos, no hay que confiar en que las pautas se comporten de forma “probablemente” normales. Hay que desconfiar y pensar que puede ser anormal y que esa quinta onda, por ejemplo, se expanda. Así mismo, hay que mirar con humildad nuestros análisis fundamentales y reconocer que, hoy por hoy, sólo el gráfico tiene la palabra. Todo lo demás, según parece, es inconsistente tal como están las cosas. El análisis técnico, en trading, es la referencia más inmediata. El análisis fundamental se puede desfasar en el envío de su información. La última caída de hoy merece que termine este post con la imagen de su indiscutible protagonista, dueño y señor de este valle:
Reitero lo que comenté hace casi un año que, al menos a mí, me vino bien: Momentazo en el mercado: alerta al método. Creo que no es momento de intentar adivinar lo que va a pasar sino de ver lo que pasa y actuar en consecuencia según el método de cada cual, que lógicamente debe ser ganador. Ante un método ganador sólo hay que tener disciplina. No es cuestión de adivinar, eso no sirve. Que conste que al primero que me lo digo es a mí mismo. Es mi proceso de mentalización ;-), ante situaciones que la imaginación es fácil que se vaya por sí sóla. Disciplina es lo que toca.




